Cuando a la Gente Buena le Suceden Cosas Malas.


En memoria de Elizabeth Hannah Moros-Eddinger.
Hoy quisiera compartir con Uds., en esa intimidad que se suscita entre el que escribe y sus lectores, una de las experiencias más dolorosa y al mismo tiempo extraordinaria que he vívido. Pertenezco a una familia de nueve hijos, todos sanos y felices. Mi mamá, como dicen los médicos, tuvo 9 gestas y 9 paras; es decir, todos sus embarazos tuvieron un feliz término y todos nacimos saludables.
Todos hemos tenido hijos “sanos”, con excepción de mi hermana María Aurora, la penúltima. La tía más querendona y tierna que Uds. se puedan imaginar, la dulzura hecha persona, que se vuelve pura miel con un bebé. 

Ella no se embarazó sino hasta un poco avanzados los treinta y tuvo una hermosa bebé, a quien llamaron Elizabeth.
Ya desde que la cargaba en su vientre sabía que Elizabeth tenía problemas de salud, pero ella no quiso detener su existencia, sino que decidió tener a su bebé y ponerse en las manos de Dios. Cuando la niña vio la luz de este mundo, mi hermana no pudo tenerla en su regazo, ni acariciarla, ni darle el alimento de sus pechos. Inmediatamente fue llevada a cuidados intensivos y los médicos le pronosticaron dos semanas de vida.
Elizabeth había nacido con un raro síndrome llamado Trisomía 18. 

Recuerdo cuando la conocí, sus ojos grandes y vivaces me impactaron, su menudo cuerpecito invadido por todos esos “cables” conmocionó hasta la fibra más profunda de mi ser. Deseé cargarla y estrecharla contra mi pecho, y de alguna manera milagrosa infundirle la vida a través de la fuerza del inmenso amor que sentí por ella, desde el mismo instante en que mis ojos la vieron por primera vez. Al mismo tiempo, deseé poder consolar a mi hermana; me sentí tan impotente en el intento.
La abracé, la besé, oré por ella, le cociné cosas ricas y la cuidé con todo mi cariño. En las largas jornadas en las cuales se extraía la leche de sus senos, para que a través de una sonda se la suministraran a la bebé, le leía la Biblia y cantábamos juntas algunas canciones. 

¡Me impresionaba la fuerza de su amor! A medida que pasaban los días su anhelo por estar al lado de su hija la consumía de tal manera, que fue capaz de hacer en medio turno todo el trabajo de un día, durante los cinco meses que vivió Elizabeth.
Cuando llegaba al hospital su cara se iluminaba y a pesar de las limitaciones ocasionadas por la incubadora, ella la besaba, la abrazaba y le decía cuanto la amaba. Recuerdo que uno de los médicos dijo que la única razón por la cual esa niña seguía viviendo, era por el inmenso amor que su madre le prodigaba cada día. Otro doctor, la llamaba “mi pequeña roca” haciendo alusión a lo luchadora que era la bebé; que cada vez que pensaban que moría, los sorprendía a todos recuperándose de la gravedad.
Las dos lucharon por la vida y se aferraron a un amor indescriptible, imposible de expresar con palabras. Un día llegó el momento más doloroso, el de la partida, y Elizabeth se fue al Cielo. Mi hermana lloró y aún sigue llorando a su preciosa niñita, aún la ama y anhela el día en que se encuentre con ella. Mi hermana tiene la esperanza de la vida eterna, y esta esperanza la llena de alegría.
Ella se siente privilegiada de haber sido escogida por Dios para ser la mamá de Elizabeth.
Ella ha comprendido, en una dimensión mucho más profunda que nuestro plano terrenal, que para Dios la vida de todos tiene un significado que trasciende nuestro entendimiento. Ella ha comprendido que lo que a los ojos del hombre puede ser imperfecto, bajo la mirada de Dios y de los ojos de nuestro corazón se ha convertido, en su vida, en el amor más sublime que jamás soñó.
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33
"Rosalia Moros De Borregales"


La educación de padres es una necesidad


Cuando somos padres por primera vez creemos que esta experiencia va a ser maravillosa y que vamos a poder manejar todo perfectamente, creemos saberlo todo y nos vemos como los mejores padres del mundo.

Al pasar los días, los meses  y años nos empezamos a dar cuenta que la tarea de ser padres no es tan sencilla como pensábamos, y vemos la necesidad de aprender ciertas cosas sobre los niños.

Yo tengo 4 niños  y te puedo asegurar que todos son diferentes y que la manera de tratarlos tampoco es igual. Realmente necesitamos una educación de padres, que nos ayude en esta aventura tan emocionante y por momentos tan frustrante.

La educación para padres debe comenzar por el conocimiento de la personalidad o temperamento de nuestro hijo. Eso es fundamental a la hora de educar.

Nunca te preguntaste… ¿Por qué tu niño que es tan inquieto, no se puede quedar tranquilo un segundo como otros niños? o ¿Por qué tu hijo vive haciendo berrinches y no es tan manejable como su amiguito?

La respuesta está en que los niños tienen diferentes personalidades o temperamentos y reaccionan a nuestras palabras o trato de diferentes formas.

A un niño le dices ”quedate quieto” y lo hará sin ningún problema, mientras que a otro se lo puedes decir 20 veces y no lo hará.

A un niño le dices “deja de hablar” y lo hará rápidamente, mientras que a otro no lo podrás callas nunca.

Esas actitudes diferentes en tus niños son por su formación genética, que nunca podrás cambiar, pero la forma en que lo trates, según su personalidad, será la clave para desarrollar una crianza correcta sin cometer errores.

Te lo explico de esta manera:

La mamá de Nicolás de 10 años, Bety, no lograba hacer que el niño subiera sus calificaciones escolares y que cumpliera con sus responsabilidades en el hogar. Como consecuencia le gritaba, lo criticaba y lo obligaba a fuerza de amenazas, a que hiciera lo que tenía que hacer. La madre se sentía muy frustrada, impotente y cada vez tenía más estrés. El niño por su parte, cada vez le iba peor en la escuela, ya que no prestaba atención y ni siquiera copiaba las tareas. En su casa empezó a insultar a su madre y vivían constantes enfrentamientos.

Un día su madre encontró un programa de educación para padres, donde le explicaban sobre las diferentes personalidades de los niños. Descubrió las necesidades emocionales de su hijo, su debilidades, sus deseos y sus virtudes.

Empezó a tratar a su hijo de diferente forma, porque ya conocía su interior. La personalidad de Nicolás, se deprime con la desaprobación, con las presiones y con los gritos. Su personalidad es de poca energía física y lo único que lo motiva son las palabras amables, el aliento y la ayuda. Bety descubrió que su hijo era flemático.

Ella cambió su actitud, ya no le gritaba más, no lo presionaba ni obligaba y tampoco lo criticaba, sino que lo aceptó totalmente.

Las consecuencias fueron que Nicolás subió las notas, cumplía con sus obligaciones y aún más, ayudaba a su madre en las tareas hogareñas.

¿Que cambió en Nicolás?, Nada. Lo que cambió fue la actitud de su madre en el trato con él, porque descubrió a través se de su personalidad, lo que a su hijo le hacia mal y le hacía bien.

Los niños que tienen la personalidad Flemática, son los más sensibles frente a las presiones y responsabilidades y con ese trato reaccionan contrariamente a lo que como padres buscamos en ellos.

Si eres padre, y eres un padre que quiere tratar de la forma correcta a su hijo, lo primero que tienes que hacer es:

Conocer Su Personalidad.
Tratarlo según lo que aprendas de ella.
De esa forma verás grandes resultados. El que tiene que cambiar no es tu hijo, es el trato que le das. Empieza por ahí y verás.

Déjame tu comentario, problema o frustración que con gusto te contestaré personalmente.

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Más Alla De La Muerte


Elisabeth Kübler-Ross. (Zúrich, 1926 – Scottsdale, Arizona, 2004).
Psiquiatra suizo-estadounidense, una de las mayores expertas mundiales en el tema de la muerte.

La Dra. Elisabeth Kubler-Ross (1926-2004) fue una de las primeras personas en estudiar honestamente la relación que tenemos con la muerte. Ella ha sido una de las más famosas expertas en materia de la muerte y trabajó con miles de pacientes terminales.
Estudió 20,000 casos de gente de todo el mundo quienes habían sido declarados clínicamente muertos y quienes después habían regresado a la vida. Algunos habían sido naturalmente y otros fueron reanimados.

A continuación tenemos un resumen con sus propias palabras, tomado de su libro On Life After Death sobre los aspectos más importantes de lo que sucede al momento de morir, a manera de incrementar nuestro conocimiento sobre esto y así, lograr obtener una mayor tranquilidad al pensar en el momento de nuestra muerte o la de nuestros seres queridos y alcanzar una diferente percepción de la vida misma. Ya no se trata de “creer” sino de “saber”.
 
“La experiencia de morir es casi idéntica a la experiencia del nacimiento. Es el nacer a una forma diferente de existencia la cual puede ser probada de forma muy simple.
Por miles de años te hicieron creer en las cosas del más allá. Pero para mí, ya no se trata de creer sino de saber”.

Una mariposa que emerge…
Existen tres etapas al momento de la muerte. El fallecimiento del cuerpo humano es idéntico a lo que sucede cuando una mariposa emerge de su capullo.
El capullo puede compararse al cuerpo humano, pero no es idéntico a tu ser real, sino que se trata solamente de la casa donde vive por un tiempo.
Morir es mudarse de una casa a otra mucho más bella.
Tan pronto como el capullo se encuentra en condiciones irreparables, la mariposa será liberada.
En esta segunda etapa, el ser humano se alimenta de energía psíquica. Tan pronto como tu alma deja tu cuerpo, te das cuenta inmediatamente de que puedes percibir todo lo que sucede en el lugar donde falleciste.

Sin embargo, no te encuentras registrando todos estos eventos mediante tu conciencia terrena, sino con otra clase de conciencia nueva.
Puedes enterarte de lo que los demás dicen exactamente, de lo que piensan y de cómo actúan.
En esta segunda etapa el que ha fallecido también se dará cuenta de que se encuentra completo nuevamente.

Hicimos un experimento con gente ciega: Aquéllos que tuvieron una experiencia “fuera de su cuerpo” y regresaron, te podían contar en detalle qué colores y qué joyería llevabas si estabas presente en el momento.
Personas que eran ciegas, pueden ver de nuevo, y gente que no podía escuchar y hablar, puede hacerlo otra vez. Aquéllos de mis pacientes que sufrían de esclerosis múltiple, me decían llenos de alegría después de que regresaban de una experiencia cercana a la muerte “Dr. Ross, podía bailar de nuevo”.

“La experiencia de morir es casi idéntica a la experiencia del nacimiento. Es el nacer a una forma diferente de existencia la cual puede ser probada de forma muy simple.
Por miles de años te hicieron creer en las cosas del más allá. Pero para mí, ya no se trata de creer sino de saber”.
Nadie muere solo.
En esta segunda etapa notarás que nadie muere solo.
Cuando uno deja su cuerpo físico, uno no puede hablar más en términos de tiempo, espacio o distancia en el sentido común porque éstos son un fenómeno terrenal.

Además, existe gente esperando por ti que fallecieron antes que tú, quienes te quieren y aprecian bastante.
Lo que la iglesia les enseña a los niños pequeños sobre los ángeles de la guarda está basado en un hecho. Existen pruebas de que cada ser humano, desde su nacimiento hasta su muerte, es guiado por una entidad espiritual. Todos tenemos dicha guía espiritual, creamos en ella o no. Algunos niños pequeños los conocen como “amigos imaginarios”.
Una paciente mía, ya anciana llegó a decirme: “Él está de nuevo aquí. Cuando era niña, él estaba siempre conmigo, pero me había olvidado completamente de que existía”.
Ella fallece un día después, llena de dicha sabiendo que alguien que la quiere la está esperando…
En general, la gente que está esperando por nosotros en el otro lado son aquéllos quienes más nos quieren.
En los casos de niños muy pequeños, cuyos padres, abuelos y otros parientes cercanos todavía viven, son recibidos por sus ángeles de la guarda, o por Jesús o alguna otra figura religiosa.

Todos encuentran el cielo que han imaginado.
Antes de que salgas de tu cuerpo físico para realizar la metamorfosis hacia la forma que tendrás por toda la eternidad, pasas por una etapa que se encuentra totalmente impregnada con imágenes terrenas.
Puede ser que te encuentres flotando a través de un túnel, pasando por una gran puerta o cruzando un puente.
Todos encuentran el cielo que han imaginado.
El más grande, indescriptible e incondicional amor.
Después de que has atravesado este túnel, puente o puerta, te encuentras al final de él rodeado por luz.

Esta luz es más blanca que el blanco. Es muy brillante, y cada vez que te aproximas más a ella, te sientes más y más envuelto por el más grande, indescriptible e incondicional amor que te hayas podido imaginar.
Si alguien está teniendo una experiencia cercana a la muerte, le es permitido ver esta luz sólo por un breve instante. Después de esto, debe regresar. Pero cuando mueres realmente, la conexión entre el capullo y la mariposa se rompe.
Después de esto, no es posible regresar a tu cuerpo terrenal. Pero tú no querrías regresar a él de cualquier manera, porque después de ver la luz nadie quiere regresar. En esta luz, tú experimentarás por primera vez lo que el hombre pudo haber sido. Aquí se encontrarás entendimiento sin juzgar, y amor incondicional.

En esta presencia, tú sabrás que toda tu vida en la tierra no fue más que una escuela a la que tuviste que asistir para poder pasar ciertas pruebas y aprender lecciones especiales.
Tan pronto como has finalizado esta escuela y aprendido tus lecciones, será permitido que regreses a casa, que te gradúes!
La mayor lección de todas.
Algunas personas preguntan: “¿Por qué los niños pequeños mueren?”
La respuesta es simple.
Ellos aprendieron en un período muy corto lo que uno tiene que aprender, lo cual pueden ser diferentes cosas.
Hay una cosa que todos tienen que aprender antes de regresar  y es el amor incondicional.
Si tú has aprendido y practicado esto, has aprendido la mayor lección de todas.
En esta presencia de luz, tienes que voltear a ver lo que fue de tu vida desde el primer día hasta el último.

Con esta visualización de tu vida has alcanzado la tercera etapa.
Conocerás en detalle cada pensamiento que tuviste, recordarás cada palabra, cada acto.
Esta recapitulación es sólo una pequeña parte de tu conocimiento porque en este momento también conocerás todas las consecuencias resultantes de cada uno de tus pensamientos, palabras y actos.
Dios es amor incondicional. Durante esta revisión de tu vida terrena no culparás a Dios por tu destino, sino que te darás cuenta de que tú mismo fuiste tu peor enemigo, debido a que te acusarás a ti mismo de haberte negado tantas oportunidades para crecer.
Ahora sabrás que hace mucho tiempo, cuando tu casa se quemó, tu hijo murió, tu esposo se lastimó, todas esas tragedias fueron solamente oportunidades para crecer: para crecer en entendimiento, en amor, en todas esas cosas que tenemos que aprender.
Todos hemos sido creados para vivir una muy simple, bella y maravillosa vida. Mi más grande deseo es que comiences a ver la vida de manera diferente.

Si aceptas tu vida como algo para lo que fuiste creado, ya no volverás a cuestionar cuáles vidas son prolongadas y cuáles no.
Mi deseo es transmitir a cuanta gente sea posible un poco más de amor.
Piensa en todos los regalos costosos que regalas en Navidad, realmente dudo que sea necesario… Amor incondicional sería más apropiado.
Existen 20 millones de niños muriendo de hambre en el mundo. Piensa en toda la gente pobre…
Reparte tus bendiciones…de esta manera, cuando las tormentas azoten tu vida, piensa en aquéllas personas a las que ayudaste como un regalo para ti mismo… por toda la fortaleza que te dieron y las enseñanzas que te transmitieron”.

Bibliografía:
Küubler-Ross, Elisabeth.
On Life after Death.
Ed. Celestial Arts. U. S. A: 1991.
Págs: 2-14.

Traducción: Diana Cantú.

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Testimonio de Silvana Benitez

Mi nombre es Silvana Benitez, tengo 35 años, vivo en Montevideo, Uruguay, amo los niños, el internet, los libros de crecimiento personal, el arte y el diseño.

Soy madre, esposa, cristiana activa, diseñadora gráfica y empresaria.

Actualmente tengo una empresa de venta de productos naturales de salud y belleza, una empresa de eventos infantiles, trabajo como diseñadora via internet, en un periódico uruguayo en los Estados Unidos “Banda Oriental Latinoamérica” y estoy creando paginas para ayudar a personas en sus problemas familiares.

Y todo esto lo hago desde mi hogar!!!

Estoy felizmente casada con Daniel, hace 14 años. Dios me ha permitido tener una gran familia y tengo el privilegio de guiar en esta vida a 4 hermosos niños. Daiana de 12 años, Tomas de 9 años, Lucia de 5 años y Mateo de 2 años.

Desde que tuve la primer niña, me puse como objetivo ser yo, su madre, la que iba a estar en cada detalle de su desarrollo. Pensaba que si los dejaba en manos de otras personas al trabajar fuera, estaba descuidando una tarea de suma importancia y que mientras pudiera, iba a ser yo la que los debía enseñar en la escuela de la vida.

Se transformó en una tarea con muchas gratificaciones y con muchos dolores de cabeza. Pero mi objetivo era claro y entendí que debía aprender a ser buena madre, porque madre es fácil serlo, pero BUENA madre no es tan fácil.

Leí cientos de libros, que trataran sobre cada etapa de los niños. Algunos me cautivaban, porque aunque no soy psicóloga, me fascina estudiar el comportamiento humano y el investigar porque las personas son como son y como podemos ayudar a que sean mejores seres humanos. Una vez charlando con una psicóloga amiga, me decía que solo me faltaba el título, porque el conocimiento ya lo tenía. La verdad que me sorprendió!!

Tanto leí, investigué, viví y aprendí que empece a observar que muchos padres no logran educar niños felices, no los entienden y todos en el hogar sufren.

Me inquietó la idea de poder ayudar a esas personas por lo menos un poquito en su frustración, ya que los resultados que yo había obtenido con mis hijos, estaban siendo muy buenos

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Orando y creyendo por una vida abundante



Prosperidad, riqueza, bienestar. Tal cual, con estos tres términos, define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el término abundancia. Sin embargo, no es que esté inconforme con esta definición, que es cierta, sino que considero que su alcance es corto si lo comparamos con la verdadera magnitud que tiene esta palabra desde la perspectiva de las escrituras.
Tan corta me parece la visión sobre este asunto que antes de compartir contigo lo que el Señor me ha revelado sobre el tema, a través de su palabra, quiero contarte primero sobre los equívocos alrededor de la abundancia.

El mismo diccionario dice que abundancia es en gran cantidad, copiosamente. Por eso creo que se confunde tan fácil la abundancia con el exceso, con lo sobrado y hasta con el desperdicio. “Nadar en la abundancia” es una frase coloquial que puede usarse al hablar sobre una persona que posee más dinero del que puede gastar.
Este es mi punto: ¿es la abundancia tener más de lo que podemos gastar, necesitar o administrar con sabiduría? Aunque se me vayan encima muchos expertos en doctrinas extremas sobre la prosperidad, debo decirte con absoluta franqueza que no.

¿Cuál es entonces la perspectiva equilibrada y real que Dios quiere transmitirnos y cómo podemos orar por abundancia? Un buen comienzo para entenderla es considerar este pasaje de las escrituras: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo necesario, abundéis para toda buena obra”. (2 Corintios 9:8).
Abundancia es tener todo lo que nos es necesario para lograr algo. Dicho de un modo más sencillo, es provisión con propósito Si tienes abundancia es porque Dios quiere, porque desea que cumplas un propósito de Su reino con los recursos provistos. Si aún no ves la abundancia quizás necesitas tener propósitos claros en tu vida para que ésta llegue con plenitud. Un poco más adelante del versículo que ya cite dice 2 de Corintios: “Y el que da semilla al que siembra y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia” (versículo 10).

Sí, Dios quiere una vida abundante para ti. Quiere que tú y los tuyos tenga abundante alimento que los sostenga y les permita deleitarse, pero se entristece cuando algunas familias caen en el vicio moderno de las comidas poco saludables y engordan sin control hasta enfermarse. Dios desea que seas abundante para que puedas tener todo lo que necesitas para hacer más efectivo tu paso por la vida pero desaprueba la acumulación de bienes sin causa y las posesiones que sólo buscan exaltar el ego.
La abundancia fluye sobre nuestra vida sin obstáculos cuando comprendemos que somos mayordomos de Dios, administradores de sus riquezas que sostendrán nuestra vida con regocijo en la medida en que entendamos que Él es el “dueño del oro, de la plata y de las demás riquezas del mundo” como nos declara la Biblia. Así serás abundante y serás libre de la pobreza, porque quien sirve a Dios sirve al Rey de reyes y Señor de señores. ¡Nunca pierdas de vista eso!

Orando por la abundancia de Dios
Señor, hoy reconozco que eres el amo del mundo y de todo lo que en él existe. Reconozco tu señorío sobre todo y sobre mí. Hoy te pido que me concedas la sabiduría y la capacidad de ver con mis ojos espirituales los propósitos que tú deseas que yo cumpla en tu nombre; desde los más básicos para mí vida y la de mi familia, hasta los más amplios que benefician a muchos. Gracias Dios por librarme de la pobreza. Gracias por darme y proveerme con la generosidad de la que sólo tú eres capaz. Declaro sobre mí y sobre los míos la abundancia que viene de ti, que nunca añade tristeza y que es multiplicada y  nunca mermada. Amén.

CARLOS ANDRÉS GALLEGO


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EL GOZO: HERRAMIENTA FUNDAMENTAL DE VIDA II


En la primera parte de este artículo sobre el gozo expliqué qué es el gozo y su importancia en la vida de todo ser humano; describí también que todos los seres humanos hemos experimentado situaciones dolorosas y las continuaremos experimentando y que el gozo es lo que nos da la capacidad para enfrentar ese dolor.
Quisiera en esta segunda parte compartir un momento inolvidable en mi vida:
Recuerdo cuando confesé mi pecado de adulterio por primera vez.  Había pasado varios días encerrado, totalmente aislado, llorando, no hallaba refugio para apagar mi dolor.  Tenía una condenación tan grande sobre mí, la culpa y la vergüenza me estaban matando, al punto que el suicidio estaba dentro de las alternativas que estaba considerando para apagar ese dolor tan fuerte.
Gracias a Dios, hubo alguien que estuvo dispuesto a bajar al fondo del pozo en el que me encontraba, en el que yo mismo me había metido.  Esa persona fue Mickey Evans.  Ese hombre me escuchó durante varias horas, me amó, no me condenó, no me predicó, sino que lloró conmigo y me invitó a abrir totalmente mi corazón al Señor y decirle claramente la manera como me sentía.  Se involucró profundamente con mi dolor, me abrazó y no me trató como el leproso que en aquel momento era ante los ojos del mundo.
Eso era precisamente lo que yo necesitaba en ese momento; alguien que fuera una manifestación de la gracia de Dios a mi vida.  Necesitaba de alguien que me dijera que todo iba a estar bien si no huía de Dios y que me tomara de la mano y caminara conmigo hacia la salida del pozo.  Recuerdo que me animó diciéndome: “Jaime, si confiesas tu pecado, Dios es fiel y es justo para perdonarte tus pecados y limpiarte de toda maldad.”  Ese fue el primer paso hacia mi sanidad y libertad.
Lo que experimenté con Brother Mickey se llama gozo.  Una persona que, a pesar de la confesión tan terrible que estaba escuchando, decidió demostrarme que me amaba y que no me iba a rechazar, sino que iba a caminar conmigo en un proceso de restauración y sanidad de todas las heridas que había causado a mi familia y a mí mismo.
Pero es triste ver cómo muchas personas que no conocen la verdadera gracia de Dios, añaden condenación y culpa a la condenación y dolor de aquellos que están sufriendo.  Días después de ese momento con Brother Mickey, confesé mi pecado a otras personas y lo que recibí a manera de respuesta fue más condenación y vergüenza a través de amenazas, muchas de ellas “sustentadas bíblicamente.”  Recuerdo escuchar cosas como “la Biblia dice que las consecuencias del adulterio son…”, “claro, todo esto te está ocurriendo por ser un desobediente… un rebelde…”.  Aclaro algo, todas estas son verdades que yo conocía perfectamente, pero no me eran suficientes para enfrentar mi dolor y cambiar.
Querido lector, te invito a que busques personas que puedan ser instrumentos de gozo en tu vida.  Personas que, a pesar de todo lo que saben de ti, tengan suficiente gracia disponible para darte, que no te condenen, sino que te amen lo suficiente como para caminar contigo a través del dolor y/o de las consecuencias de tu pecado.  Personas con las que puedes ser totalmente honesto, con las que puedes abrir tu corazón de par en par, y te amen a pesar de todo.   Estos “instrumentos de gracia”, junto con una relación muy honesta e íntima con Dios, te darán la capacidad para enfrentar cualquier situación difícil que estés viviendo.  Yo soy un testimonio vivo de esta verdad.


 JAIME GARCIA

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EL GOZO: HERRAMIENTA FUNDAMENTAL DE VIDA I


Lo opuesto al dolor del alma es el gozo.  El gozo es relacional; es decir, se produce por medio de relaciones.  Gozo es lo que una persona siente cuando otra le demuestra que le agrada estar con ella.  Por ejemplo, gozo es lo que yo siento cuando llego a mi casa y al cerrar la puerta, salen de cualquier parte mis tres hijas y vienen hacia mí gritando ¡papi!, ¡papi!, con sus brazos extendidos hacia adelante y me abrazan con mucha fuerza.  Estas nenas me demuestran con todo su ser que les gusta que yo haya llegado, que les gusta pasar tiempo conmigo.  Es posible decir que el gozo se siente como paz, tranquilidad, plenitud.
Gozo es ser el destello de luz en los ojos de alguien.  Yo puedo decir que siento gozo cuando alguien me demuestra que le agrada estar conmigo, a pesar de mis debilidades, a pesar de todo lo que conocen de mí que no es o no ha sido bueno.
Si el gozo sólo se encuentra a través de las relaciones, quiere decir que puedo encontrar gozo en mi relación con Dios y con otros seres humanos significativos en mi vida.  Gozo es lo que yo siento cuando me acerco con confianza a mi Señor, sabiendo que no me rechaza, que me ama tal y como soy, y que anhela también estar conmigo.  El salmo 16:11 dice: “En tu presencia hay plenitud de GOZO; delicias a tu diestra por siempre.”
La máxima fuente de gozo, la cual es inagotable, está en la presencia de Dios.  Es ahí cuando me siento seguro y que nada me puede hacer daño.  Nehemías 8:10b dice: “No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL GOZO? 
Algunos seres humanos han vivido experiencias dolorosas muy fuertes y no tienen la capacidad para enfrentar y resolver lo que les ocurrió.  A cambio de esto, huyen de las situaciones, refugiándose del dolor y esto es lo que denominamos una adicción.
Normalmente, al haber dolor, la tendencia de todos nosotros es a aislarnos de todos, sobre todo de las personas más significativas en nuestra vida y aún de Dios.  El problema del aislamiento es que es imposible obtener gozo sin relacionarnos con nadie y el gozo es lo que nos provee la CAPACIDAD PARA ENFRENTAR EL DOLOR.  Así es de importante el gozo en nuestra vida.
Una relación íntima y estrecha con Dios nos provee suficiente capacidad para resolver los dolores no resueltos de nuestro pasado y nuestra comunicación con Él es la base de todo este proceso, ya que nuestra restauración y sanidad serán hechas por Su mano.  Será Su amor, gracia y misericordia lo que nos ha de sanar y liberar.   Y Él, en Su soberanía y amor infinito que nos tiene, puede operar sanidad en los corazones heridos a través de Su Espíritu Santo ó a través del Cuerpo de Cristo, Su iglesia.  Es por eso que tenemos que aprender a relacionarnos con otros.
Te pregunto algo: ¿De 1 a 5, cómo calificarías tu relación con el Señor?
En la segunda parte de este artículo, expondré más detalles acerca del gozo.

JAIME GARCIA


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